
Todo cambia de color,no es nada como te lo
pintan... Quisiera ser feliz en una realidad distinta,
lejos de la que estoy, apartada de todo el mal que
quiera hacerme daño y no
estarás en mi lado del cristal. Veo un cielo nítido
con lagrimas en mis ojos, veo borroso, las nubes me
tapan el sol y en mi enojo está tu imagen
grabada en mi corazón que en
el fondo sigue latiendo solo por obligación.
Sigo pensando en un tal vez, en un quizá en si
un te quiero tuyo era sincero de verdad. Atrás se
queda el pasado y
yo me quedo con él atrapado entre una
imagen plasmada en otro papel. Veo llover
pero es que yo ni me inmuto, veo pasar las
horas contando cada minuto, cada segundo
todo se vuelve más oscuro. Se que es duro seguir
adelante sin amigo alguno, solo es un folio el que
me escucha, quizá él me comprenda y entienda que solo
hay ganas de cortarse las venas. Saber si es
cierto o no, que en tu vida pasa en momentos en tan
solo un instante en el cual se te ve contenta,
sonriendo hacia un futuro que no existe. Pero no,
no soy cobarde aunque siga triste, sigo
encerrándome llorando en un largo silencio.
Quiero ser fuerte, pero ese querer es reacio
aunque sigo pese a cada inconveniente que se
cruza en mi camino, sigo firme y sonriente pero
tan solo en los sueños que te veo
junto a mi sigo creyendo en esos
sueños, no acepto que te perdí. Soy una
niña perdido en busca de amigos, alma y corazón
una niña que perdió la fe, la inspiración, una pasión
todos mis sueños están rotos. La ilusión se
extinguió, murió, cambió a otro color tu foto.
Aún recuerdo aquel adiós, aquel adiós tan frío y seco,
aquella despedida sin un simple abrazo un simple beso,
la ausencia de cariño, tu distancia, tus palabras, el
echar de menos algo para el cual ya no eres nada.
Por un hombre me enganche a todo
lo que detestaba, ahora pienso en dolor, veo todo
de otro color. Cada calada es un alivio, una condena,
hasta me doy pena no puedo dios ven y córtame
las venas Cabalgo en un mar de angustias
dentro de mi enfermedad, lo único
que temo es acostumbrarme a la
soledad. Me pregunto ¿Qué me pasa? Y yo sé
lo que escondo, por que creo que mi cielo esta a
centímetros del fondo. Sostengo tu mano y
unidos nuestros cuerpos danzan, y callo, me siento vulgar
buscando esperanzas. Entristezco, creo que tengo lo que
me merezco, estoy harta de obedecer y parecer
una muñeca. Así, cualquiera escribe
relajado, antes era divertido y ahora me
siento agobiada, la boca seca. Al fin encontré en la
tinta la paz, encuentro en cada lagrima inspiración y
palabras. Sí, aquel adiós frío me dolió, pero hay
cosas que solo se las digo al folio, en el papel esta
el exterminio que designo el demonio. Pero te vas
a dormir con nada escrito y con insomnio, así si
cada día es un sin vivir.
No quiero estar en un corazón que
no late por mi escribir se me hace pesado
¿Por qué me enamoro? Y cada segundo
que no estas conmigo me deterioro. Estoy al
borde de un abismo emocional, recuerdo tu
sonrisa mientras dormías y poco más. Jamás me
cansaría de ser tu princesa rosa.
Amar hasta morir no lo veo como una virtud,
incluso por ti daría mi vida, me siento un poco
más vacía en cada abrazo, en cada despedida. Siento
echar de menos lo que amo ¿y qué le hago si un
te quiero de tu boca le da fuerza a mi dinamo?
pintan... Quisiera ser feliz en una realidad distinta,
lejos de la que estoy, apartada de todo el mal que
quiera hacerme daño y no
estarás en mi lado del cristal. Veo un cielo nítido
con lagrimas en mis ojos, veo borroso, las nubes me
tapan el sol y en mi enojo está tu imagen
grabada en mi corazón que en
el fondo sigue latiendo solo por obligación.
Sigo pensando en un tal vez, en un quizá en si
un te quiero tuyo era sincero de verdad. Atrás se
queda el pasado y
yo me quedo con él atrapado entre una
imagen plasmada en otro papel. Veo llover
pero es que yo ni me inmuto, veo pasar las
horas contando cada minuto, cada segundo
todo se vuelve más oscuro. Se que es duro seguir
adelante sin amigo alguno, solo es un folio el que
me escucha, quizá él me comprenda y entienda que solo
hay ganas de cortarse las venas. Saber si es
cierto o no, que en tu vida pasa en momentos en tan
solo un instante en el cual se te ve contenta,
sonriendo hacia un futuro que no existe. Pero no,
no soy cobarde aunque siga triste, sigo
encerrándome llorando en un largo silencio.
Quiero ser fuerte, pero ese querer es reacio
aunque sigo pese a cada inconveniente que se
cruza en mi camino, sigo firme y sonriente pero
tan solo en los sueños que te veo
junto a mi sigo creyendo en esos
sueños, no acepto que te perdí. Soy una
niña perdido en busca de amigos, alma y corazón
una niña que perdió la fe, la inspiración, una pasión
todos mis sueños están rotos. La ilusión se
extinguió, murió, cambió a otro color tu foto.
Aún recuerdo aquel adiós, aquel adiós tan frío y seco,
aquella despedida sin un simple abrazo un simple beso,
la ausencia de cariño, tu distancia, tus palabras, el
echar de menos algo para el cual ya no eres nada.
Por un hombre me enganche a todo
lo que detestaba, ahora pienso en dolor, veo todo
de otro color. Cada calada es un alivio, una condena,
hasta me doy pena no puedo dios ven y córtame
las venas Cabalgo en un mar de angustias
dentro de mi enfermedad, lo único
que temo es acostumbrarme a la
soledad. Me pregunto ¿Qué me pasa? Y yo sé
lo que escondo, por que creo que mi cielo esta a
centímetros del fondo. Sostengo tu mano y
unidos nuestros cuerpos danzan, y callo, me siento vulgar
buscando esperanzas. Entristezco, creo que tengo lo que
me merezco, estoy harta de obedecer y parecer
una muñeca. Así, cualquiera escribe
relajado, antes era divertido y ahora me
siento agobiada, la boca seca. Al fin encontré en la
tinta la paz, encuentro en cada lagrima inspiración y
palabras. Sí, aquel adiós frío me dolió, pero hay
cosas que solo se las digo al folio, en el papel esta
el exterminio que designo el demonio. Pero te vas
a dormir con nada escrito y con insomnio, así si
cada día es un sin vivir.
No quiero estar en un corazón que
no late por mi escribir se me hace pesado
¿Por qué me enamoro? Y cada segundo
que no estas conmigo me deterioro. Estoy al
borde de un abismo emocional, recuerdo tu
sonrisa mientras dormías y poco más. Jamás me
cansaría de ser tu princesa rosa.
Amar hasta morir no lo veo como una virtud,
incluso por ti daría mi vida, me siento un poco
más vacía en cada abrazo, en cada despedida. Siento
echar de menos lo que amo ¿y qué le hago si un
te quiero de tu boca le da fuerza a mi dinamo?